Terapia infanto-juvenil

Autoestima en la adolescencia

La adolescencia trae preguntas sobre quién se es y dónde se encaja. Cuando esas preguntas se viven con demasiada exigencia o autocrítica, acompañamos a tu hijo o hija a construir una relación más amable consigo mismo.

¿Qué trabajamos?

La adolescencia es, por definición, una etapa de construcción de la identidad: el cuerpo cambia, el grupo de iguales gana peso y la mirada de los demás empieza a importar de una forma nueva. En ese proceso es habitual que aparezcan dudas, comparaciones e inseguridad. Trabajamos con adolescentes que viven esta etapa con una autocrítica especialmente dura, con una imagen corporal que les genera sufrimiento o con una necesidad constante de aprobación externa que condiciona sus decisiones y sus relaciones.

Cómo se manifiesta

  • Autocrítica constante y dificultad para reconocer los propios logros.
  • Preocupación intensa por el aspecto físico o la comparación con otros.
  • Necesidad de aprobación o validación permanente del grupo de iguales o de las redes sociales.
  • Aislamiento social o abandono de actividades que antes disfrutaba.
  • Dificultad para tomar decisiones propias por miedo al juicio ajeno.

Nuestro enfoque de trabajo

Ofrecemos a cada adolescente un espacio propio, distinto del familiar y del escolar, donde pueda hablar con libertad y sin sentirse juzgado. Trabajamos el diálogo interno, ayudándole a identificar y cuestionar las creencias rígidas sobre sí mismo que alimentan la inseguridad, y reforzamos recursos personales que a veces quedan opacados por la autoexigencia. También abordamos, cuando procede, la relación con las redes sociales y la presión estética, sin dramatizarla ni minimizarla. Mantenemos además una comunicación cuidadosa con la familia, que respeta la intimidad del proceso pero comparte pautas útiles para el día a día en casa.

Cuándo pedir ayuda

Conviene consultar cuando la autocrítica se vuelve constante y dolorosa, cuando notas un cambio sostenido de humor o de hábitos, o cuando tu hijo o hija empieza a evitar situaciones sociales que antes disfrutaba. No hace falta esperar a una crisis para pedir orientación.

¿Hablamos?

Cuéntanos qué te trae hasta aquí. Te responderemos en menos de 24h laborables para concretar tu primera sesión.