Terapia online
La distancia ya no tiene por qué ser un obstáculo para pedir ayuda psicológica. La terapia online mantiene la misma cercanía y el mismo rigor que la consulta presencial, adaptada a tu día a día.
Cómo son las sesiones por videollamada
Las sesiones online se desarrollan por videollamada, con la misma duración y la misma estructura que tendría una cita presencial. No se trata de una versión reducida de la terapia, sino del mismo proceso terapéutico trasladado a un formato a distancia: nos vemos, nos escuchamos y trabajamos juntas sobre lo que traes a consulta, sesión tras sesión.
Qué necesitas para empezar
No hace falta ningún conocimiento técnico especial. Lo importante es contar con una conexión a internet razonablemente estable, un dispositivo con cámara y micrófono —un ordenador, una tablet o un móvil— y, sobre todo, un espacio privado en el que puedas hablar con tranquilidad y sin interrupciones durante la sesión. Ese espacio propio es, muchas veces, tan importante como la propia conexión.
Confidencialidad y protección de datos
Entendemos que hablar de lo que te preocupa a través de una pantalla puede generar dudas sobre la privacidad. Por eso utilizamos plataformas de videollamada cifradas y aplicamos los mismos criterios de confidencialidad que en la consulta presencial, dentro del marco de protección de datos que exige el RGPD. Tu información y el contenido de las sesiones se tratan con la misma discreción, independientemente del formato en el que trabajemos.
¿Es igual de eficaz que la terapia presencial?
Para la gran mayoría de procesos, sí. Lo que sostiene el cambio terapéutico no es el lugar físico en el que ocurre la sesión, sino la relación de confianza que construimos, la constancia del proceso y el trabajo que haces entre una cita y la siguiente. La modalidad online permite mantener esa continuidad incluso cuando viajas, cambias de ciudad o simplemente prefieres no desplazarte, y muchas personas valoran además la comodidad de hacer terapia desde un espacio que ya sienten como propio.
